El documento aborda el perfil de Aileen Wuornos, una de las pocas mujeres condenadas como asesina en serie en EE.UU., quien asesinó a siete hombres entre 1989 y 1990. El estudio tiene como objetivo explorar factores de desarrollo, biológicos y de salud mental que podrían haber influido en su conducta criminal.
Wuornos nació en 1956 con nombre Aileen Carol Pittman en Michigan. Vivió una infancia marcada por el abandono de la madre, la presencia de un padre abusador, y fue criada por sus abuelos. Durante su niñez sufrió múltiples abusos, lo que se plantea como un factor de riesgo que moldeó su vida futura.
Entre 1989 y 1990, mientras trabajaba como prostituta en carreteras de Florida, Wuornos asesinó a siete hombres. El estudio describe cómo su vida en la marginalidad, junto con su relación con las víctimas y su estrategia de robo posterior al crimen, definen su patrón criminal. Fue finalmente capturada, juzgada y sentenciada a muerte.
El trabajo examina tres ejes: (a) factores de desarrollo como trauma, abandono y conducta delictiva temprana; (b) factores biológicos o predisposiciones genéticas/neurobiológicas; y (c) trastornos de personalidad (como antisocial y límite) y rasgos psicopáticos que se observaron en Wuornos.
El perfil concluye que el caso de Wuornos rompe varios estereotipos (mujer asesina en serie, modus distinto, motivaciones complejas) y que la prevención temprana en contextos de alto riesgo podría haber sido crucial. Asimismo, destaca la necesidad de abordar conjuntamente trauma, género y psicopatología en el estudio de la delincuencia extrema.